John Better

Albie Birmann: Teatro transgénero e histérico

miércoles, julio 04, 2018John Better








Albie Birmann, vuelve a la tablas con un nuevo montaje llamado Histeria y  basado en un texto de Arthur Miller. Luego de dirigir el colectivo Kinesis, Birmann retorna con Mandrágora; un colectivo actoral vanguardista que sigue la línea dark que había experimentado en Kinesis, aunque la directora trangénero aclara que  sus nuevos montajes tendrán un contenido más agresivo en materia política. Luego de un ensayo dónde la hemos visto  gritar, dirigir y hacer que sus actores lleguen al límite, hace una pausa y nos da esta entrevista para Revista Corónica.



Cuéntenos ¿de qué trata Histeria, su nuevo montaje?

Histeria es una obra teatral basada en el texto Las brujas de Salem , escrita por al autor norteamericano, Arthur Miller, quien durante los años cincuenta fue perseguido por el comité de actividades antiamericanas a la cabeza del senador Mc Carthy,  época marcada por la persecución de comunistas en los Estados Unidos.  Mi puesta en escena  toma como base los juicios que se ejecutaron  por brujería en Salem (Massachusetts) en 1892 por parte de los puritanos y fanáticos religiosos que perseguían a todo aquel que consideraran una amenaza a sus creencias religiosas y políticas. La obra posee una connotación tanto política como humana,  la condición humana es una constante en mi trabajo. En este montaje  pongo en evidencia como la venganza puede llegar a permear los círculos del poder y como este se nutre de este tipo de vendettas personales para poder alimentar una histeria colectiva y apoyar  actitudes incendiarias de este tipo de personas que hacen parte de sociedades enceguecidas por la fe. Debo resaltar que esta obra cuenta con la asistencia coreográfica de la bailarina contemporánea, Martha Ligia Gómez, ganadora de muchos reconocimientos nacionales y un referente de la danza contemporánea en Colombia. La obra se presentará el 4 de agosto en el teatro Comfamiliar de Barranquilla,  7 de la noche.

¿En qué se parece o se diferencia esta pieza a sus trabajos anteriores?

Yo percibo a  Histeria como mi primer trabajo, profesionalmente hablando, ya que lo hecho anteriormente   lo considero una serie de ensayos en búsqueda de una madurez estilística; si en algo podría parecerse esta nueva obra  a lo que hice en el pasado, podría ser en la intención de buscar un lenguaje propio dentro del tipo de teatro que realizo, al que podría definir como “teatro de la crueldad”.  Ahora mismo estoy interesada, más que en los actores, en ser una directora de puesta en escena y en ese sentido la parte estética sigue siendo muy similar a mis proyectos del pasado.

¿Seguirá tratando a futura temas como las zonas oscuras del ser humano?

Sí, claro que voy a tocar este tema a futuro porque la búsqueda apenas comienza. Siempre he estado interesada en el tema de la locura, lo traté en anteriores proyectos como  “Los que no se nombran” y   “Perlas para los cerdos”, y ahora lo estoy haciendo en Histeria. Esta porque es una obra que vengo planeando hace más de diez años, y que por fin he podido sacar adelante Estoy interesada en el tema de las zonas oscuras del ser humano, de la densidad del espíritu y la mente, porque personalmente he estado en contacto directo con esos temas, he transitado por esa oscuridad, ha sido una compañera desde siempre, la locura es necesaria en cualquier artista; por no mencionar el miedo constante a enloquecer y quedar atrapado en esa zona irremediable fuera de lo que llaman realidad.

Háblenos sobre Mandrágora, su nuevo grupo y por qué la disolución de Kinesis, su anterior escuela.

Mandrágora es un colectivo de creación artística, que más allá del teatro busca diferentes formas de creación desde el espectro del arte, mezcla elementos de lo  audiovisual y lo escénico. Viene  a ser el resultado de todos los procesos de investigación y experimentación en los que me involucrado a través de todos estos años. Con respecto a la creación de una estética propia y de un lenguaje, Mandrágora está buscando la consolidación de un  estilo en el teatro, el teatro cabaret, el teatro travesti, vertientes que no habían sido acogidas dentro de los colectivos entre los que me he desarrollado. Esta nueva formación es  también una especie de independencia artística y filosófica,  porque Mandrágora es mucho más recalcitrante y más cerrada, estricta con el tema del estilo. En Kinesis, por ejemplo, nos dábamos licencias de hacer todo tipo de teatro, cosas que estaban sujetas al asunto comercial.  Mandrágora no busca ningún tipo de aceptación dentro del “mercado” del entretenimiento, es mucho más ortodoxa en su creación de temas y estilo. En cuanto a la disolución de Kinesis,  se debió a causa de temas de difamación por parte del circulo cultura de la ciudad en contra mía, sobre eso solo puedo decir que soy un artista independiente que no está sujeto a repartijas económicas  de orden distrital. Caso cerrado.



                              Albie Birmann: Directora de teatro.



Siendo usted una director a transgénero, ¿le gustaría llevar a escena esta temática?

Siempre había estado evitando mezclar mi naturaleza drag y trans con mi obra, con Mandrágora he podido  amalgamar esas partes de mi ser y de mi trabajo. Ya toqué el  tema transgénero con mi obra “Alzados en almas”, estrenada hace un año y  basada en textos de las “narratrices”: Pedro Lemebel y  Templanza Better; allí denuncié las agresiones y violencias contra las mujeres  trangénero y los LGBTI en general. La obra duró un año completo en temporada, la presentamos en diversos escenarios, más de 7 ciudades del país, con excelente respuesta del público y la crítica.

¿Cómo percibe el actual escenario teatral en la ciudad?

Es difícil conciliar con el gremio teatral  de Barranquilla, no hay unión, no hay respeto. Priman la vanidad, la envida y los egos. Se ha intentado hacer alianzas pero siempre triunfa esa premisa de “quien es el mejor”. Lo lamentable es que hay una gran potencial en los colectivos teatrales actuales., aprovecho e invito a abrir nuevamente canales de diálogo.



 ¿Qué compromiso político asume con sus obras?

El teatro es político desde su nacimiento , aunque muchos directores de teatro y artistas del mismo  prefieran quieran negarlo; solo hace falta ver obras como Madre Coraje de Brectch, para entender que la política es intrínseca al arte dramático porque el teatro es un reflejo de la realidad del hombre y su entorno  , todo lo que sea reflexión de  la sociedad, todo lo que sirva para poner a pensar colectivamente para luego adquirir compromisos individuales, contiene un componente político innegable.
En mi caso lo he asumida de manera directa en Mandrágora, mi compromiso es hacer un teatro de protesta, un teatro critico social que denunciará y pondrá los diez dedos sobre la llaga.




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