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Aquelarre ediciones: el hallazgo de Walt Whitman

viernes, marzo 15, 2019Catherine Rendón



En julio de 2015 Zachary Turpin, estudiante de doctorado en la Universidad de Houston, encuentra algo valioso en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Se trata de una obra que fue publicada por entregas en 1852 en el diario New York Sunday Dispatch, un semanario literario de bajo presupuesto. Esta obra aparecía firmada por Mose Velsor y, tras seguir pistas y textos perdidos, Turpin encuentra que Mose Velsor era un seudónimo de Walt Whitman. Se trataba de una novela que Whitman había planeado escribir pero que nunca llegó a conocerse nada sobre ella –ni siquiera noticias de alguna presunta publicación– y que tras un silencio de casi siglo y medio se convertía en hallazgo.

La novela se llama Vida y aventuras de Jack Engle y se publica en México con el sello editorial de Aquelarre Ediciones. Esta editorial nace de manera muy reciente en diciembre de 2018, tras casi ocho años de que Miguel Pineda, su editor, gestara la idea. Se materializa gracias al trabajo en conjunto de él y Amanda Falcone, también editora, traductora y promotora de lectura, además de Aída Pozos Villanueva quien diseñó el libro; juntos deciden emprender el salto al vacío y desde esta apuesta editorial pretenden, como dice Amanda, “producir contenidos desde la periferia para todos”.

Celebro cada vez que surge una editorial independiente. En la actualidad, Internet y las nuevas tecnologías han diversificado la forma como leemos y es cuando más cantidad de información hay en distintos recursos; las editoriales comerciales van produciendo libros como productos y en ese mar de información y producción conocer a los lectores es una tarea casi imposible. Las editoriales independientes, por el contrario, van apostando a producir y publicar contenidos más arriesgados y tienen una especie de fijación por crear públicos enfocados en diversos temas que tienden a lo marginal o poco comercial, lo que da la posibilidad de que, en cierta medida, se pueda conocer a los lectores y crear otros vínculos de distribución y difusión de las obras. 

Converso con Amanda, me cuenta que el libro inaugura la primera colección titulada Infames que busca publicar “autores olvidados y libros perdidos, libros que no tuvieron la repercusión en su momento y que consideramos que ahora pueden ser importantes”. El primer libro tiene un trabajo colectivo muy cuidado, desde la edición del texto y traducción hasta en su belleza como objeto: sus materiales, sus espacios y su tipografía. Es una joya publicar un hallazgo de ese tipo, pues permite ver una nueva faceta de un escritor que durante años fue reconocido por ser poeta y del que, hasta entonces, se desconocía su faceta narrativa. La edición en español ya había sido publicada por un par de editoriales en España (Ediciones del viento) y otra más en Argentina (Funambulista); ediciones de las cuales no se tiene mucha noticia y que posiblemente solo circulan en sus territorios; ahora llega a México, además, con un prólogo inédito de su propio descubridor, quien con precisión y detalle cuenta el camino que recorrió para encontrar esta obra. 

El libro también cuenta con una traducción propia; como dice Amanda, “Nosotros estamos con la idea de no publicar las mismas cosas que se publican en España, es decir, no queríamos, ni queremos depender del español de España sino que queremos publicar con una voz desde México y desde Latinoamérica. Y justo por eso trabajamos de manera muy cuidada en la traducción de este libro”. Fue ella quien tradujo el prólogo y el libro en su totalidad fue traducido por Asinoé Orihuela Alvarado y Arsinoé Orihuela Ochoa, dos mexicanos que residen fuera del país, “buscamos incluso desde las traducciones no ser céntricos, queremos darles mucha pluralidad a las voces y que la gente que está en la periferia y que hace un trabajo de rigor muy valioso pueda participar”. Decidieron lanzarse con Whitman por el hallazgo y la sorpresa que dio la noticia de la obra en 2016 y “porque, además de que nos gusta su poesía, se cumplen los 200 años del natalicio de Whitman. Creemos que es una fecha importante para sacar el libro, además que esta rareza busca llegar al público de los lectores de Whitman pero también de todos aquellos a quienes les interesa la poesía, pues esta obra reconfigura la obra cumbre del autor de Hojas de hierba”. 

Sin duda, Vida y aventuras de Jack Engle es un texto que completa la configuración de Estados Unidos que hay en Hojas de hierba, que expande la voz de una América liberal e inconforme donde la naturaleza y el hombre componen un universo que merece ser narrado y cantado. Jack Engle es un joven que desde su infancia sufre el desamparo; va contando sus encuentros que lo sacan del abandono y que lo van vinculando con otro tipo de relaciones: laborales, familiares y de amistad que pondrán en reflexión las pequeñas tragedias, el amor y la amistad. Este libro puede no ser una obra que descubra la faceta de Whitman como un narrador prodigioso, pero sí es un texto importante para completar el universo literario total del autor, su visión de mundo: naturalista, humano, vitalista y lírico. Es también una autobiografía que permite entender el universo literario y los intereses de Whitman explorando en otro género y que trasciende en los temas de la infancia y la miseria humana.

Me llama la atención cómo surgen las cadenas de sucesos para que lleguen los libros a ser publicados. En este caso Aquelarre ediciones impulsa su idea con un hallazgo editorial que surge de la academia, la investigación y de las bibliotecas. Le pregunto a Amanda por qué lanzarse y arriesgarse a que en este mar de contenidos y saturación de información surja una nueva iniciativa editorial. Amanda parece dudarlo pero sabe que el libro es un hecho: “Primeramente, es un sueño, nos gusta leer, nos gustan los libros, y queremos dedicarnos a esto, aun sabiendo que no vamos a ganar mucho dinero. También lo hacemos por osadía, quizá no tenemos toda la experiencia del mundo pero queremos arrojarnos y que sea una oportunidad de decirle al público que tenemos una voz, que hay una propuesta más y que aquí estamos intentando hacer muchas cosas, rescatando obras, buscando lectores”. 

Le pregunto también cómo percibe la industria editorial en México y cómo podría situar Aquelarre en ese universo: “Reconocemos que somos una parte, por ahora, minúscula en medio de todo ese universo editorial. También creo que las editoriales o la industria no se pelean entre ellas, como nos han hecho creer, más bien se compite con el cine, con la televisión, con otras expresiones artísticas, otras formas de entretenimiento. Nos sentimos como una propuesta más, una voz más para satisfacer a un público que también tiene esas necesidades. Y creo que los conflictos más grandes que tenemos las editoriales son dos: uno, que no solo le compete a las editoriales independientes, es la formación de lectores y el otro, sí muy propio de las editoriales independientes, es la distribución; es caro y muy complicado llegar a todas las librerías. Al editar no solamente seleccionas contenido si no que tienes que amplificarlo y distribuirlo porque si no haces mucho, no sirve de nada tener contenido valioso si no puede llegar al público y nadie lo va a leer”.

Me pregunto si la formación de lectores le compete a las editoriales. Las editoriales hacen parte de la cadena del libro y son responsables de los contenidos que producen pero la formación de lectores depende de otras instancias institucionales, educativas y familiares que van configurando tipos de lectores que deciden entre mil posibilidades de ofertas escoger un libro determinado. El desafío de la distribución es una tarea que se han empezado a plantear muchas editoriales en México y en general en Latinoamérica. Por lo pronto, Aquelarre ediciones busca que sus libros sean accesibles en cuestiones de costo para los lectores y además “no dependemos de terceros; todo lo hacemos con nuestras manos. Trabajamos dos personas editando, traduciendo y gestionando lo demás. Llevamos los libros a las librerías y hablamos con los libreros, que en últimas son quienes en realidad tienen un contacto directo con los lectores”. 

Vida y Aventuras de Jack Engle de Aquelarre Ediciones se puede encontrar en Xalapa –ciudad en donde nace–, en las librerías Cauz, Hyperión y Los Argonautas; en Veracruz, en la librería Mar Adentro; en Puebla, en Profética Casa de Lectura y se consigue en línea en la tienda virtual de Aquelarre Ediciones en Kichink y dentro de su página web: www.aquelarreediciones.com. Hacia mediados de junio se podrá obtener en algunas ciudades de Colombia.

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