Por Sara Giraldo Posada

La cuestionable decisión del Movistar



El Movistar Team anunció que su líder, el colombiano Nairo Quintana, participaría en el Giro de Italia –que cumple este año su edición número cien- y en el Tour de Francia. Esta confirmación sorprendió a muchos pues hace pocas semanas el de Boyacá había anunciado por su propia cuenta el mismo calendario de grandes vueltas para 2017 (entendiéndose el Giro como preparación para el Tour). Comentario que fue invalidado por Eusebio Unzué, director deportivo del equipo telefónico, pocas horas después de hacerse público, cuando éste expuso que el programa aún no había sido definido.

El asunto que vale la pena analizar –más allá de las licencias que se está dando el colombiano- es la decisión que tomó finalmente el equipo, pues a priori, no parece una determinación inteligente. 

La edición centenaria de la Corsa Rosa plantea un trazado bárbaro, plagado de montaña. No podría ser de otra forma la celebración de la carrera más agreste de las tres grandes. El terreno inclinado y montañoso predominará en el ronda italiana, lo que nos induce a pensar que el colombiano querrá aprovechar sus excelsas cualidades de escalador no para ser protagonista, mucho menos para ir a rodar como preparación para el Tour, sino para coronarse campeón por segunda vez en el Giro. 

Esto encuentra sustento, además de lo que se ha mencionado, en que es evidente que Nairo no sabe mantenerse al margen de las carreras y que su hambre de triunfo es insaciable. Por ello, con seguridad, Quintana va a luchar por conseguir la mejor posición posible en la clasificación general, que para él es exclusivamente la primera, con el aliciente de ser la edición 100. 

Teniendo esto claro, se entiende entonces que ir por el título en París será mucho más complicado de lo que ha sido en los años anteriores puesto que la carga y el desgaste físico que sufrirá el colombiano en las montañas italianas será considerable, independiente de su rendimiento, es decir, aunque sí lo asuma como una preparación, el solo hecho de superar las 21 etapas a ritmo de carrera repercuten en una disminución que sin duda afectará su forma para el Tour. No es menor mencionar que hay poco más de un mes (el Giro termina el 28 de mayo y el Tour inicia el 1 de julio) de diferencia entre una carrera y otra. 

Ahora bien, el Tour de Francia 2017 da la impresión de favorecer, en el caso particular, más a Quintana que a Froome. No obstante, ha sido un panorama recurrente que los favoritos no van a Francia a ganar el Tour, van a vencer a Froome y al SKY para poder llevarse la Ronda Gala. 

Nairo ha enfrentado al británico en la gran vuelta francesa las suficientes veces para confirmar que ni aún en su mejor forma lo ha podido vencer y ahora con el lastre del desgaste producido por el Giro la situación no beneficia, bajo ninguna circunstancia, al de Boyacá, máxime cuando Froome ya publicó su calendario y la participación en Italia no está contemplada. Un detalle que es necesario resaltar tiene que ver con que Quintana nunca ha portado el malliot amarillo en el Tour. 

Vale la pena mencionar que desde Marco Pantani en 1998 nadie ha podido lograr el doblete Giro-Tour. Logro que han conseguido muy pocos ciclistas en la historia, siete para ser más precisos, dentro de los que resaltan nombres como el de Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induraín. Alejandro Valverde, coequipero de Nario, en 2016 consiguió ser top 10 en ambas carreras. Esto nos demuestra que no es algo imposible de realizar, pero sí es claro que es una aspiración bastante pretenciosa de perseguir. 

Claro que es necesario poner las cartas completas sobre la mesa, y con esto me refiero a que para el segundo equipo más importante en las carreras de tres semanas no será una buena temporada si no se consagran en al menos una de ellas. ¿Podrá Nairo llevarse alguna de las dos considerando lo que se ha expuesto hasta el momento? 

Lo que sí podemos tener seguro es que Nairo Quintana no bajará los brazos y no se montará en la bicicleta para enfrentar estas dos vueltas si no cree que puede desempeñarse de la mejor manera en ellas. Es posible, aunque muy remota que resulte esta posibilidad, que el de Boyacá pueda sumar su nombre a ese selecto grupo de siete y lograr el doblete más difícil en el ciclismo profesional. 

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1 comentarios:

  1. Nairo sí venció a Froome el año pasado, en la Vuelta a España, cuando ya tenía una gran vuelta encima (el Tour). Como yo lo entiendo, se basan en la experiencia del año anterior, que indica que Nairo alcanza su punto de mayor rendimiento, no al disputar la primera, sino la segunda gran vuelta.

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