martes, 25 de agosto de 2026

Nuestros dones, de Juliana Gómez Nieto

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Nuestros dones, de Juliana Gómez Nieto (FCE, 2026) es la historia de tres generaciones de una familia abordada por línea materna. Así que la historia ocurre en tres épocas. La abuela de la narradora vivió en la época de la violencia bipartidista, la madre de la protagonista en la segunda mitad del siglo pasado y la narradora escribe y revisa ese pasado desde nuestra época.


Me hace pensar en cómo cambian los roles de las mujeres en medio siglo y en las cosas que no cambian y que parecen inamovibles como pesados fardos culturales. Hubo una época en que las mujeres eran analfabetas por omisión del Estado y por decisión familiar. Hubo una época en que los embarazos se ocultaban con fajas (y estaba prohibido abortar) y hubo un tiempo en que las mujeres fueron a la universidad. Este libro es un resumen sucinto de ser mujer en la segunda mitad del siglo pasado en Colombia, pero el retroceso en derechos se vuelve equidistante si se va de entonces a atrás. 


Hay, sin embargo, condiciones que permanecen en la configuración de la familia colombiana. La aplicación de cuidados paliativos, por ejemplo, sigue recayendo en las mujeres, y la protección laboral y el reconocimiento del cuidado como trabajo es una tarea que sigue pendiente de ser reconocida y protegida por los gobiernos.


En todas las historias familiares de Nuestros dones se percibe una atmósfera de infelicidad. Algunas de las causas de esa infelicidad es el trabajo no remunerado. El trabajo doméstico no remunerado. Otra causa, es la enfermedad. Otra, la carencia. La abuela de la narradora se pasa buena parte de su vida encendiendo un fogón de leña, alimentando semovientes y criando bebés mientras su marido está ausente o la maltrata. En factor común en toda su vida es la precariedad, la escasez, a la que enfrenta con mil labores que la desgastan. En la vejez, ya enferma, la abuela quiere impedir de cualquier forma el ser cuidada por las otras. Ese rigor consigo misma es un condicionamiento de su propia experiencia, como un acto reflejo en el que aquella que ha sido cuidadora siente que no merece ser objeto de cuidados. La madre de la narradora, por otro lado, tras los avatares de su vida, se descompensa. Sufre de una suerte de depresión que la lleva a ser internada. Su hija, ya adulta, emprende la escritura del libro para entender las causas de esa descompensación. Lo que encuentra es una sucesión de herencias psicológicas, imposiciones culturales y secretos culpables. 


¿Cómo se cuenta la historia de una familia? Todas las familias pobres se parecen, porque no son felices. Pero cada familia es infeliz a su manera. Juliana Gómez Nieto ha explorado distintas fases del cuidado para armar un mosaico familiar en el que las mujeres son el soporte de las generaciones y la fuerza interna que soporta a las familias. Un enorme peso que al mismo tiempo las derrumba. Ha escrito con las palabras coloquiales del habla de su región, con los paisajes de la colonización antioqueña de fondo, con los proverbios familiares, con los álbumes de fotos y las herencias parentales. Ha roto así con la tradición de callar.


Nuestros dones

Juliana Gómez Nieto

FCE, 2026

Premio Nacional de Novela Ministerio de las culturas, MICASA, 2025, Colombia.

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Publicado por stanislausbhor
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autores. Revista Corónica es una publicación digital. ISSN 2256-4101.

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