Por Historia de las periferias Maguette Dieng SENEGAL

Últimas noticias de África


¡EL MAR SE ECHÓ A LLORAR!
REQUIEM POR LA JUVENTUD PÉRDIDA.
Se hunden sus sueños
Papeles mojados
Papeles sin dueños  (1)

Por Maguette Dieng


 A MODO DE INTRODUCCIÓN
Senegal acaba de celebrar sus 50 años de independencia. 50 años. La edad crítica. La máquina del tiempo no puede adelantarse, tampoco puede ir marcha atrás. Lo hecho hecho está. Los errores del pasado como unas tercas fantasmas habitan nuestra cotidianidad y ennegrecen nuestro porvenir, o más bien, los pequeños días que nos quedan. Marío Raú de Morais Andrade (1893-1945) hablaba del Valioso tiempo de los maduros: «Uno ya no tiene tiempo para perderlo con mediocridades» (2). Por ende se me antoja sumamente imprescindible levantar el velo sobre la tragedia que está viviendo mi país Senegal, una tragedia que desgraciadamente parece ser el rasgo distintivo de todos los países africanos, como si fuera una consecuencia lógica de  aquella maldición de Cam: la sangría letal de su juventud!
La estructura de este artículo viene vertebrada en dos puntos. En primer término, intentaré sumergirme en las realidades, más de las veces,  muy curiosas  que siguen marcando la marcha de esta antigua sede de la África Occidental Francesa (A.O.F); lo que nos ayudara a identificar mejor las causas que incitan a la juventud senegalesa a arriesgarse la vida, por las olas del océano atlántico, en los “cayucos  de la muerte”. En segundo lugar, se impondrá  un recorrido por las consecuencias que esta emigración ilegal sobrelleva en los pobres hogares senegaleses desprovistos de aquellas lucecillas, salidas de sus entrañas.

1. SENEGAL, AL RITMO DE SUS PROPIAS CONTRADICCIONES.

Según el «Informe sobre Desarrollo Humano 2013», publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Senegal figura entre los países de África «con mayor intensidad de pobreza» (3) ; sin embargo, se sigue festejando, y por medio de las más deshumanizantes carencias. Las distintas cofradías o sectas siguen confiscando el Estado. El presupuesto nacional es dedicado a organizar ceremonias religiosas (o más bien, político-religiosas) y comprar  “consignas de voto”; pues, en Senegal –desgraciadamente, el voto no es un acto personal, secreto y voluntario. Uno vota porque… su marabú (guía religioso) se lo ha ordenado. Y ya que cada cofradía quiere hacer alarde de su “peso electoral” las ceremonias de conmemoración se multiplican a lo largo del año, causando daños irreparables a la economía nacional. Senegal es uno de los países que tiene más días festivos  y puentes en su calendario (fiestas civiles, musulmanas, católicas y paganas). Arguyen los políticos que eso garantiza la estabilidad social del país. No puedo creérmelo. La única estabilidad que se garantice es acaso la suya y en detrimento de la economía. Por ende, el artículo de Carmen Rigalt, en el diario El mundo del 7 de diciembre de 2011, sobre la situación de su país, España,   me vino muy a cuento. Entendí toda la  indignación que quedaba encapsulada en aquellas palabras suyas:

De ser cierto que la economía toca fondo y el euro está a punto de reventar, no entiendo qué hacemos puenteando a todas horas. Algo no cuadra. O no estamos tan mal como dicen los gobiernos (empezando por el de Merkel, que es el que manda) o lo estamos y hemos perdido el juicio. Este país se da a los puentes con la misma alegría con que se da a las protestas cuando algo no funciona mínimamente. Un puente lo resuelve todo o, al menos, lo aplaza (4).

¿No nos negamos al desarrollo, al despegue económico? ¿Por qué suscitó tanta ira la tesis de Axel Kabou? (5). Ya no podemos echarles la culpa al deterioro de los términos de intercambio, el proteccionismo de los países industrializados y la dependencia tecnológica. El desarrollo debe arrancar, ante todo, de un proceso individual, voluntario.
El Estado senegalés sigue vaciándose de la única finalidad que lo legitima: estar al servicio de los intereses públicos (sanidad, educación, agua potable, electricidad para todos los hijos de la nación). Cada titular de una parcela de autoridad pública la privatiza a su provecho y al de su cofradía o secta.  “La República se arrodilla ante las cofradías” titulaba, hace poco, un periodista local; hubiera sido más pertinente escribir: Impasible ante el suicidio colectivo de sus hijos,  la República se arrodilla ante las cofradías. ¿Cuántos jóvenes senegaleses murieron en las pateras al intentar emigrar a Barcelona? “Barsak (Infierno, Muerte) o Barsa (Barcelona) sigue siendo, desgraciadamente, el lema de  millones de jóvenes que ya no creen en los políticos de su país. El martes 13 de diciembre de 2011, se nos anunciaba otra matanza de inmigrantes senegaleses en Italia. Cayeron, víctimas de las balas racistas de Gianluca Casseri, un quincuagenario neofascista. El acontecimiento pasó casi desapercibido. Y curiosa casualidad, un marabú el mismo día anunciaba en directo que el presidente de turno le había obsequiado con 50 millones de francos CFA y un Mercedes (coche).
Los jóvenes que se arriman desesperadamente a las sillas de los colegios e institutos acaban defraudados  por un sistema educativo que, durante décadas, les había atraído con el señuelo de un porvenir mucho más decente. Las universidades se muestran incapaces de acoger y responder a todas las expectativas de estos millares de jóvenes que llaman a sus puertas: el profesorado va jubilándose y sus presupuestos, como piel de zapa, siguen achicándose. La perspectiva de una vida mejor sólo parece poder concretarse en el otro lado del mar, en estos países adonde se fueron los  “Venants” (los vinientes) (6) que construyen, cuando su breve vuelta  al terruño,  las casas mas lujosas de  sus comarcas de origen. En tal panorama, la emigración se vuelve la única opción que se ofrece a la juventud y  las pateras se sustituyen a los visados que las autoridades consulares  expiden con cuentagotas.
2. LOS LLANTOS DEL DUELO.
3.
Los años 2006, 2007 y 2008 fueron letales para la juventud senegalesa. Millares y millares de jóvenes dejaron su vida intentando alcanzar las costas canarienses a bordo de unos cayucos. Salieron de los pueblos de pescadores (Thiaroye, Soumbedioune, Saint Louis), amontonados como unas latas de conservas. Desde entonces, la estructura por edades y por sexo de las poblaciones costeras se quedó por completo afectada (7). Sin embargo, los efectos no son más que demográficos. Puesto que fueron principalmente los jóvenes en edades productivas los que se embarcaron en las pateras, las condiciones económicas ya precarias de las zonas expulsoras se empeoran. Las viudas y otras madres de fallecidos se vieron obligadas a asumir la jefatura de los desolados hogares.
 Los que, milagrosamente, escaparon de las olas asesinas del mar y pudieron pisar el suelo europeo  no corrieron mejor suerte. Además de encontrarse en una situacion irregular, la crisis económica se cebó con todos sus sueños. Sin documentacion y sin trabajo no pueden siquiera enviar una carta o aun llamar a sus familiares que, por no tener noticias, ya han celebrado  sus funerales.

Conclusión
La situación de los jóvenes senegaleses, de los jóvenes africanos de un modo más general, tiene que preocuparnos a nosotros todos que tuvimos la suerte de poder diseñar nuestro futuro. Las razones que empujaron aquellos jóvenes a arrostrar las olas asesinas del mar siguen manteniéndose. Los políticos sólo se preocupan por masificar sus partidos y los escasos puestos de trabajo que crean se destacan por su precaridad. Nos encontramos en la circunstancia histórica de dar la voz de alerta. Todos nuestros esfuerzos y reflexiones deben concurrir a «[…] ampliar las oportunidades de las personas, haciendo que la emigracion no sea su única opción vital ; y que, si finalmente deciden emigrar, lo hagan en condiciones de mayor dignidad y con mayores posibilidades de éxito.» (8).

Bibliografía:
ALONSO, José Antonio (2004). Emigración y desarrollo.Implicaciones económicas. Madrid : Instituto Complutense de Estudios Internacionales.
ANDRADE,  Marío Raú de Morais. «El valioso tiempo de los maduros»,  en http.fr. Slideshare.net/cfipgcfipg/elvalioso-tiempode.losmaduros-11338662 (visitado, el 10 de julio de 2012).
BA, Cheik Oumar & NDIAYE,  Alfred Iniss (mars 2008).  «L’émigration clandestine sénégalaise». Revue Asylon(s) no 3, en http://www.reseau-terra.eu/article717.html (vi-
sitado el 10 de junio de 2009).
KABOU, Axel (1991). Et si l’Afrique refusait le développement? Paris: L’Harmattan
MALICK, Khalid (2013). Informe Sobre Desarrollo Humano 2013. PNUD. Ottawa : Gilmore Printing Services.
RIGALT, Carmen (diciembre 2011). «Fiestas si, Puentes no». El mundo, en http://quio
sco.elmundo.orbyt.es/ModoTexto/PaginaNoticiaImprimir.aspx?id=9288722&sec=El%20Mundo&fecha=02_05_2012&pla=pla_562_Madrid&tipo=1. (Visitado el 07 de febrero de 2012).

Notas:


  1 Tanto el título como el epígrafe nos vienen inspirados de una canción de La Mari del Chambao, «Papeles Mojados».
  2 Ensayista, musicólogo, crítica y poeta, el brasileño Andrade es digno de ser destacado por sus  reflexiones muy acertadas sobre el ser humano de una manera general y las producciones de mismo. ANDRADE,  Marío Raú de Morais El valioso tiempo de los maduros”, en: http.fr. Slides hare.net/cfi pg/
elvalioso-tiempode.losmaduros-11338662  (visitado  el 10 de julio de 2012).
  3 MALICK, Khalid (2013). Informe Sobre Desarrollo Humano 2013. PNUD. Ottawa : Gilmore Printing Services, p.27
 4 RIGALT, Carmen (2011). «Fiestas si, Puentes no». El mundo, en http://quioco.elmundo s.orbyt.. es/ModoTexto/PaginaNoticiaImprimir.aspx?id=9288722&sec=El%20Mundo&fecha=02_05_2012&pla=pla_562_Madrid&tipo=1. (visitado el 07 de febrero de 2012).
  5 KABOU, Axel (1991). Et si l’Afrique refusait le développement? Paris: L’Harmattan.
  6 Así se llaman a todos los emigrantes que vuelven al país los bolsos repletos de  divisas como si las recogieran por las calles occidentales.
  7 BA, Cheik Oumar & NDIAYE,  Alfred Iniss (2008).  «L’émigration clandestine sénégalaise». REVUE Asylon(s), no 3, en http://www.reseau-terra.eu/article717.html (visitado el10 de junio de 2009).
  8 ALONSO, José Antonio (2004). Emigración y desarrollo.Implicaciones económicas. Madrid : Instituto Complutense de Estudios Internacionales, p.48.

Imagen: Casamance-Region of Senegal, vista satelital.

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