jueves, 8 de octubre de 2026

Reseña: José Eustasio Rivera Salas, autor dramático

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Sobre el libro José Eustasio Rivera Salas, autor dramático, escrito por Juan Gabriel Cortés. Editorial Universidad Surcolombiana. Neiva, 2026



Por Jader Rivera Monje


Las dos versiones 


Imagine a un José Eustasio Rivera de veinticuatro años leyendo su ópera prima: Juan Gil, una obra dramática en la que un ciego se casa con una muchacha, la cual termina muerta en el último acto. Está en la ciudad de Bogotá. Lo rodean amigos, intelectuales y escritores. Ha trabajado el texto dramático cinco años . Ahora es el año de 1912 y cree tener la versión definitiva. La tinta aún está fresca; quedan grabadas sus huellas en el manuscrito . Ha declarado su pasión por el teatro y cree que ese es su destino. Pero pasan los años y es la poesía primero, Tierra de Promisión, la que le posibilita el reconocimiento público; y, posteriormente, la novela, La Vorágine, que lo convierte en un escritor de renombre internacional. 


Su ópera prima, Juan Gil y su aspiración a ser reconocido como dramaturgo, parecen desvanecerse. La política, su trabajo como parte de la Comisión de Límites entre Colombia y Venezuela, las denuncias públicas sobre los caucheros y las explotaciones petroleras y las distintas ediciones que hizo de La Vorágine absorbieron su tiempo. Se dice que empeñó el manuscrito en una prendería de Bogotá como garantía de un préstamo para viajar a los Llanos Orientales 1916 . Juan Gil se convirtió desde entonces en un rumor. José Eustasio Rivera decía que estaba trabajando en la obra, que pronto la publicaría.  Los amigos, la prensa y hasta agrupaciones teatrales lo presionaban. Pero no mostró ni publicó nada. En 1928 muere en Nueva York. La obra dramática, junto con otras que se decía estaba trabajando,  no apareció por ningún lado.


A finales de los años sesenta, la hermana menor de José Eustasio Rivera, Julia Rivera Salas, le entrega al padre Luis Carlos Herrera Molina una versión “manuscrita” de Juan Gil. El padre la publica dos veces: en 1971 y 1974. Posteriormente, se imprimen otras en 1986, 1988, 2009 y 2012. Esta última edición fue hecha por Esmir Garcés Quiacha y quien escribe esta nota. ¬¬¬Nuestra edición se editó con rapidez, sin mucho rigor. Hicimos mal el trabajo. Además de errores tipográficos y de transcripción, habíamos tomado como fuente una versión alterada: la de 1988 en la que se habían omitido algunos diálogos . Y fue aún más asombroso cuando, una década después, en el 2023, en la ciudad de Manizales, la investigadora Norma Donato encuentra el manuscrito de 1912 perdido hacía más de un siglo; manuscrito cuya estructura, diálogos y desarrollo de las acciones no coincidían con la versión de 1988 ni con ninguna de las publicadas por el padre Herrera Molina. 



La edición crítica de 1974 hecha por Juan Gabriel Cortés


¿Qué había pasado? ¿Por qué había dos versiones distintas de Juan Gil? ¿Cuál era la original? Juan Gabriel Cortés trata de responder estas preguntas en su libro José Eustasio Rivera Salas. Autor dramático (Editorial Universidad Surcolombiana, Neiva, 2026). 


Concluye que, si bien el manuscrito de 1912 es original, es una versión de juventud que el autor perdió y que la versión publicada por el padre Herrera Molina en los años setenta pertenece a su etapa de madurez. En consonancia con este planteamiento, Juan Gabriel Cortés analiza todas las publicaciones que se derivan de dicha fuente (1971, 1974, 1986, 1988, 2009 y 2012) y realiza una edición crítica de la obra basada en la edición de 1974 por ser la más coherente y sólida desde un punto de vista textual.


Pero el libro de Juan Gabriel Cortés no solo nos presenta la edición crítica de Juan Gil de 1974, sino que cuestiona algunos mitos en torno a la figura del escritor huilense. En el segundo capítulo de su libro, por ejemplo, denominado “Otra semblanza de José Eustasio Rivera Salas”, descarta la afirmación de que el escritor sea de origen humilde. Según Gabriel Cortés, José Eustasio Rivera formaba parte de una de las familias conservadoras más poderosas del Huila, de entre la cual se destacan generales, ministros, senadores, clérigos, gobernadores y alcaldes. Dice el autor, por ejemplo, que “el antepasado más ilustre de la familia Rivera es don Olegario Rivera Ortiz, primo lejano de su padre Eustacio, general y humanista conservador, políglota y amigo cercano de Ángel y Rugino José Cuervo” (pág. 39).


Juan Gabriel Cortés poco a poco nos va iluminando aspectos olvidados o ignorados de la vida del escritor huilense. Se centra, por ejemplo, en el momento de su muerte en Nueva York y afirma, como otros investigadores, que la muerte de Rivera favoreció los intereses de políticos corruptos colombianos y empresas petroleras estadounidenses que habían hecho alianzas para extraer el petróleo en el país. La novela La Mancha Negra, que desapareció extrañamente de su habitación después de muerto, denunciaba este hecho delictivo en detrimento de la nación. 


El capítulo denominado “De la hacienda a la urbe” centra su atención en el análisis de la obra, ubicándola dentro de los cambios sociales que se produjeron a comienzos del siglo veinte: el paso del mundo rural y conservador a una vida urbana que fragmentaba el concepto de familia y la sumisión de la mujer a regímenes patriarcales. De ahí la rebeldía de Pilar, la protagonista, que vive en constante angustia entre lo que añora su corazón y los límites que le impone la sociedad. Analiza cada uno de los personajes de la obra y reflexiona sobre el nihilismo de Nietzsche presente sobre todo en un Mario, el poeta, que rechaza los ideales decimonónicos y expone las expectativas sociales de la época como opresores del ser humano.


José Eustasio Rivera Salas. Autor dramático, es un libro confiable y apasionante. No solo nos presenta la versión crítica Juan Gil de 1974, sino que reflexiona con gran acierto sobre las fuentes de la obra, su trascendencia estética y humana, y la vida de su autor. Posibilita también un maravilloso recurso para seguir el proceso creativo de Rivera desde su manuscrito de 1912 hasta la versión definitiva.


Al final del libro, el lector encontrará los dos ensayos que escribió Rivera sobre teatro: “La emoción trágica del teatro” y “Enrique Ibsen”. José Eustasio Rivera Salas. Autor dramático, es recomendado para los lectores amantes de la obra de José Eustasio Rivera, así como para investigadores y críticos literarios. De seguro será un buen pretexto para una nueva discusión.


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Publicado por Revista Corónica
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autores. Revista Corónica es una publicación digital. ISSN 2256-4101.

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